La tecnología V2X 

V2X es sinónimo de vehículo conectado a todo (X). Pero ¿qué es la X?

«En este ecosistema polifacético, los vehículos se comunican con otros vehículos, con infraestructuras viarias como los semáforos o los aparcamientos, con los peatones que llevan un smartphone o con los centros de datos a través de redes móviles.

Esta revolucionaria tecnología utiliza una señal inalámbrica de corto alcance para comunicarse con los sistemas compatibles. Esta señal es resistente a las interferencias y a las inclemencias climáticas.

Numerosas marcas y modelos de vehículos ya utilizan algún tipo de tecnología V2X: BMW, PSA, Ford, Renault, Audi, Cadillac, Volkswagen, Toyota, Lexus, etc.

La tecnología V2X se utiliza especialmente en los vehículos autónomos, que analizan el entorno en tiempo real para detectar los riesgos y actuar en consecuencia. La tecnología les brinda un alcance más amplio y mayor información para que puedan tomar las decisiones más adecuadas frente a los peligros que se les presentan. Además, los sistemas V2X trascienden las condiciones meteorológicas adversas que a menudo afectan a estos vehículos, lo que proporciona una ventaja adicional.»

Las ventajas del V2X

Sécurité routière Mejora la seguridad vial

La unidad de comunicación de carretera (Unité Bord de Route, UBR) envía alertas de peligro al vehículo en menos de un segundo (por ejemplo, atascos, accidentes o interpretaciones erróneas). Los vehículos se comunican directamente entre sí y anticipan mejor las colisiones.

 

Véhicule autonome Contribuye a un despliegue sencillo y rápido del vehículo autónomo

El vehículo autónomo es miope más allá de los 100 m y es incapaz de interpretar la señalización dinámica. Con el V2X, la infraestructura viaria transmite digitalmente y en tiempo real el estado de la señalización (intersecciones, peajes, límites de velocidad, obras).

 

Réduire le traffic Reduce el tráfico y la contaminación

Gracias a esta tecnología, los vehículos que interactúan con las infraestructuras viarias pueden regular automáticamente su velocidad en las carreteras. Al reducir la velocidad, se mejora el flujo de tráfico y se reduce la contaminación.